25.9.07

Estaba escribiendo con Lion, mi bolígrafo verde, cuando éste ha visto algo. Se ha separado con fuerza de mí, ha comenzado a correr a lo largo de la mesa de tomate y con su quinto brazo ha interceptado una manzana gris que corría perpendicularmente. Ahora tengo que coger mi raqueta y limpiar todo este gris que ha quedado en la baldosa triste. A Lion nunca le gustaron las manzanas grises.