24.7.07
¡Qué placer de ducha con agua a 3ºC!. Perfecta en un día de frío verano, como hoy. Tras vestirme con el cuerpo recién comprado hace dos meses, y sobre mis zapatos de cartón, he iniciado el camino hacia el pequeño parque que hay en el rectángulo del pueblo. Hoy estaba lleno de los amables muñecos de pelo azul. Gatos divirtiéndose, en el trampolín de cien metros de altura, también había. Pero he tenido que dar la vuelta a los tres segundos. Y es que también estaba él. El que no coge su ordenador cuando le llamo. Él y su nueva novia; luciendo sus abrigos amarillos de compromiso. Ha comenzado a llover algodón; y, descalzada, pensando en nada, he iniciado el camino hacia mi habitación roja.
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