23.2.08

Hasta hace dos semanas no había conocido a un hamster al que le gustara el heavy. No me encanta especialmente ese tipo de música. Mis amigos lo saben. Y, desde hoy, también lo sabe ese hamster. Siento que su bienvenida al bloque de pisos no haya sido como él esperara, pero a partir de las seis no se puede tener la música tan alta; por muy guapo y rico que seas, hamster.

12.2.08

Ayer fue al médico. Llevaba tres días aquejado de un intenso y constante dolor de ceja. Quería que un profesional hiciera las pruebas pertinentes para averiguar la raíz de ese dolor. El profesional la persiguió y la interrogó, mientras su nerviosa madre preguntaba a los malditos amigos de esa maldita raíz si conocían el paradero de su maldita pequeña ("no tan pequeña", apuntaría el de la ceja dolorida, "y más maldita aún"). Me contó el tratamiento exigido por el profesional:

· Dejar de hacer ganchillo (de sobra es conocida su facilidad para hacer crecer raíces en cejas, además de lo mal que pronuncia y el gran sentido del humor que guarda en un cajón de su mesita de noche),

· Realizar dos tomas diarias de sal húmeda, durante cinco días. Requisito: esa sal húmeda tiene que llamarse Julia, y haber hecho la comunión.

Mejórate amigo.

10.2.08

Hoy hace mucho calor. El televisor no ha podido realizar sus ejercicios matinales y lleva dos horas remojado en la piscina que construyó en un día, hace dos. Yo tampoco soporto este calor. Quería acompañar al televisor, pero dos no cabemos en su piscina de 200 metros cuadrados. Suerte que una almohada me regaló una manta de hielo.